Bolivia dio pasos concretos hacia su reinserción en la política regional durante la Cumbre Escudo de las Américas, celebrada en Doral, Florida, donde el presidente Rodrigo Paz se reunió con mandatarios y altas autoridades del continente americano.
El ministro de la Presidencia, José Luis Lupo, quien acompañó al jefe de Estado en el evento, informó que el interés de los líderes regionales por el rumbo político y económico que impulsa el nuevo gobierno boliviano fue palpable en cada encuentro. «Fue muy emocionante constatar el interés que despierta el nuevo camino que ha emprendido nuestro país», escribió Lupo en sus redes sociales tras la cumbre.
Según Lupo, los participantes coincidieron en la necesidad de coordinación regional para generar oportunidades para sus poblaciones. El presidente Paz, en ese marco, encomendó al equipo ministerial avanzar en gestiones específicas en cuatro áreas prioritarias: seguridad, integración regional, economía y comercio exterior.
La participación en esta cumbre marca un punto de inflexión en la política exterior boliviana. Durante los últimos años, Bolivia mantuvo una posición de relativo aislamiento respecto a los principales bloques del continente, vinculada a la orientación ideológica del gobierno anterior. El gobierno de Paz ha señalado como uno de sus ejes centrales la reapertura de canales diplomáticos y la búsqueda de inversión extranjera.
La agenda boliviana en Estados Unidos incluyó, además, gestiones paralelas con organismos financieros internacionales y representantes del sector privado, en línea con la estrategia de diversificación económica del actual ejecutivo.