Bolivia dio inicio a los actos oficiales del Día del Mar, fecha en que el país recuerda la pérdida de su litoral costero ante Chile hace 147 años, con un homenaje al héroe nacional Eduardo Abaroa en el marco de una conmemoración que este año tuvo que ajustarse al calendario electoral.
La jornada del viernes 20 de marzo marcó el arranque de una semana cargada de simbolismo, con el 23 de marzo como fecha central, aniversario de la primera resistencia boliviana ante lo que el Estado boliviano describe como una invasión de tropas chilenas en 1879.
La ceremonia en La Paz: entre la liturgia y el desfile militar
La jornada arrancó con un acto litúrgico en el templo de San Francisco, donde los sacerdotes franciscanos, custodios de la urna que contiene los restos de Abaroa, la bendijeron ante la presencia del presidente Rodrigo Paz, varios ministros de Estado y los altos mandos de la Policía y las Fuerzas Armadas.
Una escolta de la Armada Boliviana y el Regimiento Colorados de Bolivia —que participó en la Guerra del Pacífico y es actualmente la Guardia Presidencial— lideró una caravana para trasladar los restos de Abaroa desde el templo de San Francisco, en el centro histórico de La Paz, hasta la plaza que lleva el nombre del prócer en el barrio de Sopocachi.
Tras la ceremonia religiosa, el mandatario se retiró, dejando a sus ministros, uniformados y cuerpos de bomberos continuar con el recorrido.
El mensaje del Gobierno: «No rendirse nunca»
Durante los actos, las autoridades bolivianas renovaron el compromiso histórico con la causa marítima. El ministro de la Presidencia, José Luis Lupo, señaló que «el pasado nos tiene que enseñar a construir el futuro… Y si algo hemos aprendido de Eduardo Abaroa es a no rendirse nunca».
La frase cobra especial relevancia en el contexto de un país que, a pesar de los reveses diplomáticos, mantiene intacta su aspiración soberana. En 2018, la Corte Internacional de Justicia de La Haya determinó que Chile no tiene obligación legal de negociar con Bolivia, aunque las autoridades bolivianas entienden que la sentencia no supone un impedimento para el diálogo.
Eduardo Abaroa, el símbolo inmortal de la resistencia boliviana
¿Quién fue Eduardo Abaroa?
En el episodio histórico de 1879, Eduardo Abaroa se convirtió en símbolo de la resistencia nacional. Según historiadores bolivianos, cuando le exigieron rendirse, respondió con la frase que hoy forma parte del imaginario colectivo del país y que evoca la tenacidad frente a la derrota. Su célebre respuesta —»¿Rendirme yo? ¡Cobardes, que se rinda su abuela, carajo!»— es hoy el grito de identidad del Día del Mar.
Lo que Bolivia perdió en la Guerra del Pacífico
A raíz de esa guerra, Bolivia perdió aproximadamente 400 kilómetros de costa y cerca de 120.000 kilómetros cuadrados de territorio. Desde entonces, el país se convirtió en el Estado más grande de América del Sur sin salida al océano, condición que sus autoridades califican de injusta y que continúa marcando su política exterior y su identidad nacional.
El Día del Mar 2026: una conmemoración marcada por el contexto electoral
Este año, la conmemoración adquirió una particularidad: la celebración tuvo que ajustarse al calendario electoral boliviano, lo que obligó a reorganizar parte de los actos tradicionales. Pese a ello, la solemnidad del homenaje no disminuyó. Las calles del centro histórico de La Paz volvieron a ser escenario de una ceremonia que une memoria, identidad y reivindicación territorial.
La conmemoración del Día del Mar se mantiene viva en la conciencia colectiva del país y tiene una importancia trascendental no solo para los ciudadanos de hoy, sino también para las generaciones venideras. Para muchos analistas, más allá del protocolo oficial, el 23 de marzo representa el pulso más auténtico del sentimiento nacional boliviano.